miércoles, 5 de octubre de 2011

BOTOX®

La marca comercial más conocida de esta forma de toxina botulínica cosmética es BOTOX®, que obtuvo la aprobación oficial en EE.UU. en abril de 2002, para reducir las líneas del entrecejo hasta 120 días.
Sin embargo, el BOTOX se usa por profesionales legalmente habilitados, para tratar otras arrugas del rostro además de las especificadas en la FDA, como los labios, los ojos y el cuello.

En la primera semana de tratamiento se observa una notable mejoría, que se prolonga durante el primer mes. A medida que pasan los días, se observa que los efectos del BOTOX comienzan a perderse gradualmente. Los efectos del BOTOX se extienden a 3-5 meses, pero la mayoría de las personas consideran otra aplicación después de 3-4 meses. Sin embargo, los médicos no recomiendan darse aplicaciones con demasiada frecuencia (menos de 3 meses entre una y otra), ya que los tratamientos tan continuos pueden causar atrofia muscular (debilitamiento).

Al igual que todos los procedimientos, existen riesgos y efectos colaterales potenciales, en su mayoría leves y, por lo general, relacionados a la inyección local. 

Después del tratamiento, tal vez se sufra un poco de dolor e irritación en la zona inyectada. En caso esto llegara a ocurrir, el dolor e irritación deberían desaparecer en 5-7 días sin tener ninguna aplicación.
 
Algunos pacientes, en muy raras ocasiones, han presentado debilidad temporaria en los músculos próximos a la zona inyectada, o caída de los párpados (ptosis).  Otras reacciones adversas menos frecuentes incluyen dolor en el rostro, y enrojecimiento de la zona inyectada.

En general, los pacientes reportaron que estos efectos colaterales fueron temporarios, pero en algunos casos, duraron varios meses. De todos modos, ningún efecto limitó de manera significativa actividades de rutina. Cabe agregar, que no existen posibilidades de contraer botulismo de las inyecciones de Botox.

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